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martes, 10 de febrero de 2015

IMPORTANCIA DE PERCIBIR EL PAISAJE

El equilibrio entre la ciencia y conciencia del paisaje esta en la preservación, redescubrimiento, ampliación espacial y cultural y, en el reconocimiento de las practicas comunitarias hacia la conservación de todo elemento componente del entorno. La ciencia y conciencia del paisaje demanda una recuperación regular del fomento en el enseñar-aprender; razonar, imaginar y crear. La educación del paisaje es imprescindible y debe provocar en la población una reacción espontanea de contribución a la calidad de la vida cotidiana en aspectos intangibles, que abran el entendimiento y liberen las formas, texturas y colores que se encasillan en los objetos. La ciencia del paisaje, que comprueba que las personas tienen la comprensión sistemática de todo elemento que percibe en su entorno y, que además de darle una valoración funcional y de precio de intercambio; otorga valores intengibles sin medida a unos u otros elementos del hàbitat humano. Asimismo, la percepción del humano alcanza hasta donde la humanidad ha llegado. Sea éste natural y tangible o con elementos producto de la intervención humana. Las transformaciones del paisaje están vulnerables a los sentidos y a los fenómenos naturales. La ciencia del apisaje pretende universalizar un mínimo de las percepciones colectivas sobre objetos similares. La conciencia del paisaje, que comprueba las múltiples percepciones de la humanidad con respecto a los diversos objetos, conjugación y organización de los mismos naturales y no naturales. Es la sensibilisación espontanea y apropiación de todo elemento componente del hábitat humano que perciben los sentidos en cada momento, aectados o no por factores internos y externos. La conciencia del paisaje, también infiere la valoración de lo estético sin medida de lo funcional. Donde los sentidos transforman lo funcional, disminuyendo la prevalencia de los objetos y apropian valores estéticos superiores a las formas, texturas, olores, coleres y sabores, creando un panorama de belleza inconfundible para la percepción humana. Esa valoración de los objetos y elementos compensan la demanda de la persona con armonía y equilibrio. La conservación de los recursos naturales, protección del medio ambiente,las buenas prácticas de sostenibilidad y sustentabilidad; no siempre son características del paisaje. Mas sí, inciden en la arquitectura del paisaje. (Jorge Amonzabel)

viernes, 3 de febrero de 2012

SENTIDO COMÚN



Por Jorge Amonzabel
Algunos aún dejan a la superstición y las circunstancias decisiones que requieren de sentido común. Cuando combinamos conocimiento y experiencia, las decisiones son racionales porque, el conocimiento es la acumulación y estructuración de resultados y hechos validados e información actualizada agregada. La experiencia es la comprobación de hechos vividos, que tienen que ver, algunas veces; con el conocimiento asimilado y no siempre aplicados. Por consiguiente, no hay momentos donde el humano decida “sin pensar”. Lo que sí hay son eventos donde el “decisor” permite que agentes externos influyan en la decisión que él toma, sin considerar que los factores influyentes no necesariamente tienen efectos en el hecho a decidir.
Para decidir la información es importante. Hay decisiones simples. La importancia esta en saber utilizar la información y en trabajar la decisión. Cuando el sentido común responde a una situación; ésta tiene que ver también al sentimiento o “inspiración del momento”. Sin embargo, el instinto o lo que se quiera llamar de decidir bajo las circunstancias, no descalifica, al decisor y no deja que la decisión sea tomada por las circunstancias.
La inspiración o el instinto, necesariamente responde a la interpretación de la información y los hechos por el decisor. Por ello, La formación del decisor y la acumulación sistemática de ésta, van a ayudar a tomar una decisión calificada.
Es tiempo de decisiones complejas. Donde un mayor número de variables incontrolables nos obligan a someternos a los capricho de otros y las presiones en el tiempo y el espacio físico. Para vivir y para convivir. Los factores son los mismos y, en algunos casos amplificados. Hoy hablamos de calentamiento global, enfermedades sin cura, educación deficiente, escases de agua, contaminación del suelo, exceso de basura, hambre, explosión demográfica descontrolada y desproporcional; tecnología de punta para la transformación, aceleración y resultados óptimos, nuevos sistemas de información y múltiple acceso a la información. El proceso de datos, la estructuración de la información y la celeridad con la que se obtienen resultados complejos obligan a los individuos a decisiones “estratégicas”, decisiones que no pueden errar al blanco, sino asegurar el éxito.
Los gobiernos tienen que “afinar” su visión y trabajar más en prospectiva de los acontecimientos que influyen y se advienen. La empresa no debe dejar de fortalecerse y olvidar el capital social como base de su permanencia. Los individuos y la colectividad de la sociedad requieren atención urgente, para ser preparados y, continuamente entrenados; en decisiones complejas de manera “estratégica”. No que lo externo determine la decisión, sino que debe dársele mayor a tención.
Es tiempo de conocerse asimismo y valorar las condiciones internas, para corregir, mejorar o transformar y alcanzar un sentido común vigoroso para hacer frente a las presiones del siglo veintiuno sin, tergiversar que son las circunstancias las que toman decisiones por nosotros. (JA)